miércoles, 19 de noviembre de 2014

Fecha de Noticia: 19/11/2014

Donde manda capitán, no manda...


OPINION ANALISIS DEL DIARIO 5 DIAS

Claudio Sánchez

@cldiosanz

csanchez@5dias.com.py

Más allá de la guerra en curso entre el Congreso y el equipo económico del Ejecutivo por razones pre­supuestarias, la cuestión de fondo es aún más preocu­pante.

Foto Cortesia del Diario 5 Dias




¿Cuántos “Ejecutivos” te­nemos realmente en nues­tro sistema “democrático” de gobierno?

No hace un mes este mis­mo Parlamento que votaba la continuidad de las listas sábana y firmaba las vaca­ciones de un estafador con­feso como José María Ibáñez para evitar ser juzgado por sus colegas, ahora añade US$ 123 millones al presu­puesto remitido por Ha­cienda para el año que viene y los ordeña de las tetas de la educación y la inversión.



Este mismo Parlamen­to que tras la asunción del presidente Cartes votó la Ley de Responsabilidad Fis­cal (que no lleva reglamen­tado más de 6 meses) es el mismo que hoy la pulveriza.



Sin embargo, y aun cuando en la opinión pública tras la sucesión de hechos grotes­cos dentro de ambas Cáma­ras durante los últimos 25 años, esto caiga dentro de la mayor de las indiferen­cias, el fuego amigo entre componentes del actual Gobierno es lo que preocupa sobremanera.



A Horacio Cartes y su equi­po económico le ponen pa­los en la rueda sus propios correligionarios; los mis­mos que en lugar de consul­tar la Constitución afirman que deben reunirse entre correligionarios para ver si corre o no un juicio político para miembros de la Corte.



FUENTES

Al presidente no le queda más que negociar con la Cá­mara Alta a ver si recortan los ajustes introducidos en Diputados, y ello implica concesiones.



Y como US$ 123 millones no crecen en los árboles, la Cámara Baja no tuvo repa­ros en succionarlos a ru­bros como los Fondos para la Excelencia en Educación y fondos primariamente destinados a inversiones en infraestructura a ser ejecu­tados por el Ministerio de Obras Públicas. Decir que la situación es quijotesca, sin dudas sería ultrajar a Cer­vantes y su incauto y bien intencionado personaje, esto más bien es maquia­vélico.



OPINIÓN

Para el ex ministro de Ha­cienda César Barreto, esta situación es producto de una Constitución que nació defectuosa en 1992.



El economista cree que fue un error haber dotado al Parlamento con poderes que conducen a una situa­ción donde, a la postre, te­nemos un país con varios ejecutivos.



Sin embargo, cuando con­sultado sobre si la solución está en la modificación de la Constitución, más allá de una respuesta tímidamente afirmativa, concluyó que “probablemente” las con­secuencias de un cambio “podrían” ser peores, por lo que prefiere el statu quo.



El editorial del lunes del diario 5días traía como ejemplo a las economías chilena y peruana, res­pectivamente, donde el Ejecutivo remite su presu­puesto a las cámaras para ser aprobado, sin que estas tengan la potestad de mo­dificarlos.



En elecciones presiden­ciales donde, además, la mayoría de los congresistas se cuelan en listas sábana, los electores votan a un presidente que, finalmente, debería de ser el capitán de un barco donde no mande marinero.



En todo caso, el pueblo debería, en caso de haber votado mal, asumir su error y corregir el rumbo de las cosas en las siguientes elec­ciones o, en todo caso y si la situación es insostenible, debe reclamar utilizando las herramientas consti­tucionalmente habilitadas para manifestarse pero; ¿quién es el culpable cuando las cosas las hace el “otro” ejecutivo, el que nadie eli­gió?



CURVA DE

RENDIMIENTO

En los últimos once, casi doce años, hemos tenido a cuatro presidentes en el Pa­lacio de López.

El gran mérito de Nicanor es haber sentado las bases para una nueva economía; el de Lugo fue no cambiar esta nueva regla de juego y saber trabar amistad con Lula, fruto del cual Brasil aceptó triplicar las com­pensaciones por cesión de energía en Itaipú en 2011.

Ya lo de Franco puede ser discutido; solo un año en el poder y bajo los frutos de una feroz alianza multipar­tidaria para la destitución de Lugo, lo cual le permitió concesiones que a nadie más le hubiera sido dadas en situaciones normales.



Sin embargo, supo sacar partido en lo económico y, para asegurar dejar hue­llas de su efímero paso por el Palacio, reemplazó el conservadurismo de Borda por la osadía de Ferreira Brusquetti. Además, su hoy imputado y siempre cues­tionado ministro de Obras, supo construir en cuestión de meses lo que el de Cartes aún hoy no sabe cómo em­pezar.



Dicen que la desilusión experimentada es siempre proporcional al tamaño de la expectativa que el ser humano se hace de algo.



Cuando Horacio Cartes era candidato a presidente, el paraguayo se constru­yó mentalmente un país administrado a la usanza de las más exitosas corpo­raciones y, cuando el mis­mo candidato se permitió imponer su voluntad a un Galaverna en pleno acto partidario y de manera pública, la imagen del hoy presidente se impregnó de un aura de “elegido”.



Hoy Cartes no le encuentra la vuelta a la política. Quizás el no haber votado nunca antes de las elecciones que lo proclamaron presidente, fueron elecciones acertadas en lo personal, y no debió meterse en un terreno que durante toda su vida le fue indiferente.



Y a solo un año y tres me­ses en el poder, el clamor popular vuelve a pedir por los Lugo, los Franco, los Nicanor; cuyas salidas en su momento arrancaron suspiros de alivio a la po­blación.



En política prima aquel que sabe imponer su pare­cer mediante argumentos convincentes; sólo el futu­ro dirá si eran correctos o equívocos. Un país no ca­mina con un Ejecutivo que no sabe serlo.

Noticia Extraida del diario 5 dias

No hay comentarios:

Publicar un comentario